Características de las cuentas de ahorro vivienda
Comprar un piso, una casa u otro tipo de vivienda por lo general conlleva un hecho inevitable: el tener que pedir un crédito, que siempre se entrega por una parte del valor de la vivienda, por lo que, o debemos tener algo ahorrado previamente, o algún pariente generoso - y rico- que nos pueda hacer un favor. Si este último no es el caso, entonces habrá que ahorrar, y no poco dinero, por lo que seguramente llevará varios años hacernos con la cantidad necesaria. Esta puede ser una actividad que requiera paciencia, pero no todas son malas noticias: la existencia de cuentas de ahorro vivienda pueden hacernos la vida más fácil. ¿Cómo lograrlo? Veamos un poco mejor su funcionamiento y qué ventajas nos ofrece este tipo de cuentas.
Las cuentas de ahorro vivienda son un tipo de producto financiero en el cual el cliente puede ingresar en cuanto lo considera necesario una cantidad de dinero que precise guardar. Este dinero debe estar íntegramente destinado a la compra de una vivienda, o su rehabilitación. Este tipo de cuentas se utiliza para fomentar la compra de viviendas, por lo que se realiza una desgravación de impuesos de un 15 % del total aportado durante todo el año. Por ello, por ley, el dinero ingresado en cuentas de ahorro vivienda debe tener esa finalidad, lo que la convierte en una excelente opción de ahorro para este propósito, con el agregado de que ofrece en general una buena rentabilidad.
La desgravación fiscal no puede hacerse, en rigor, por todo el monto que se quiera: la deducción por concepto de vivienda no puede ser mayor al 30 % de la base imponible. Esto es, no conviene ingresar a la cuenta más dinero del que podamos deducir impuestos. Además, las desgravaciones se realizan respecto del dinero depositado en las cuentas de ahorro vivienda hasta el 31 de diciembre de cada año, lo que representa una fecha fija que no se puede elegir. Esto permite que podamos tener el dinero depositado en alguna cuenta que tenga mayor rentabilidad, pudiendo transerir nuestros fondos hacia las cuentas de ahorro vivienda cuando llegue la fecha, para poder tener la desgravación fiscal.
Un problema que suelen apuntar algunos usuarios de este tipo de cuentas de ahorro vivienda es que tienen ciertas condiciones y plazos. Ya hemos visto que si utilizamos el dinero depositado en ellas para cualquier otra cosa que para comprar una vivienda, no obtendremos el beneficio de la desgravación: debemos retribuir a Hacienda el dinero que fue desgravado, pues no se utilizó con la finalidad que suponía la desgravación. El plazo que existe es de cinco años: si luego de ese período no se utilizó el dinero para la construcción, rehabilitación o compra de una vivienda, también debemos devolver la desgravación a Hacienda.
Un dato que no muchos clientes de banca saben es que las cuentas de ahorro vivienda, en rigor, son cuentas ordinarias que tienen el fin de depositar dinero para ahorrar para una vivienda. Esto es, se puede abrir cualquier cuenta -no solo las que son vendidas por los bancos con tal propósito- y especificar antemano que la cuenta será utilizada con el fin de ahorrar para una vivienda: automáticamente estas se convertirán en cuentas de ahorro vivienda.
Cuentas Bancarias - Consejos
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