Cuenta corriente: intereses y comisiones
Una de las cuentas bancarias más comunes es la cuenta corriente, que ofrece un interés algo más bajo que las cuentas de ahorro pero que tiene una mayor liquidez, puesto que se puede retirar dinero a disposición del cliente en cualquier momento que éste lo disponga. A su vez, la cuenta corriente posee la ventaja de poder tener un talonario de cheques para poder hacer pagos, y también ofrece la posibilidad de hacer transferencias, domiciliar la nómina y otro tipo de pagos, como de impuestos por ejemplo.
Los intereses que generan las cuentas bancarias en general cambian dependiendo del tipo de producto del que se trate: en la gran mayoría de los casos no se trata de intereses muy elevados. En realidad, muchas veces los clientes pagan por el mantenimiento de las cuentas, a menos que se trate del tipo de cuentas llamadas remuneradas, que ofrecen una rentabilidad mayor a plazos concretos o con cierto tipo de condicionamientos. En este tipo de cuentas los intereses pueden entregarse en especie, con algún tipo de regalo especial, o en dinero. Para esto los clientes deberán tener en cuenta cuál será el TAE que se aplicará en cada caso.
Los gastos generados por una cuenta corriente se denominan comisiones, y en estos casos son los únicos gastos que se generan. Sin embargo, a veces estos gastos pueden ser iguales o superiores a los intereses que genera la misma cuenta corriente, por lo que la utilidad de la cuenta se vería mermada. En estos casos la cuenta corriente no tendrá rentabilidad. De acuerdo al Banco de España, las comisiones cobradas varían según las entidades financieras y del tipo de cuenta corriente que sea contratada, pero en general existen algunas comisiones comunes a todas las cuentas.
Entre las comisiones aplicables se encuentran, por ejemplo, las comisiones de administración, que son cobradas por las entidades por el hecho de tener la custodia del dinero y por mantener la cuenta activa. También hay comisiones de administración adicionales por costos en los que incurre la entidad por ciertas operaciones. Otro tipo de comisión es la cobrada por la retirada y por el ingreso de dinero en efectivo, que se aplica cuando el cliente retira dinero de un cajero distinto de la red a la que pertenece la entidad bancaria, o por ingresar fondos a través de cheques en sucursales que no pertenezcan al banco donde está la cuenta. Un último gasto en que se incurre con una cuenta corriente es el gasto de correo, que incluye el envío de aquellos documentos con información sobre la cuenta corriente como los últimos movimientos. En los depósitos con plazo las cancelaciones anticipadas también representan un costo, que se conoce como comisión por cancelación anticipada.
Para conocer en detalle cuáles son los intereses que generará la cuenta corriente y qué tipo de comisiones se cobrarán siempre es imprescindible informarse acerca de las condiciones impuestas por las entidades bancarias, siendo que estas variables se modifican en función de los productos contratados y de la entidad bancaria a través de la cual se contrate la cuenta.
Cuentas Bancarias - Funcionamiento
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