El interés en las Cuentas Bancarias
Podemos definir al interés bancario como la cantidad que abonan o cobran las casas bancarias según se trate de operaciones pasivas o activas. Generalmente los Bancos Centrales de todos los países regulan o fijan el tipo máximo de interés que pueden cobrar los bancos como también el tipo de interés que deben pagar.
Como claro ejemplo de interés en las cuentas bancarias, podemos señalar cuando un individuo o persona adquiere un préstamo. Para su liquidación se necesita abonar la totalidad de la cantidad que se ha extendido por parte de la Casa Financiera. A este cantidad se le suma una cuantía que puede ser estable o variable y que lleva como nombre Interés. Las entidades bancarias regulan todos los préstamos a fin de evitar las subas de interés. Las aperturas de las cuentas bancarias son también un tipo de comisión que se aplican a los bancos. Los intereses empiezan a pagarse en los primeros años, donde más se nota, por lo que es una buena idea que en el momento de contraer un préstamo se trate de conseguirlo con un interés variable. Muchos titulares de cuentas bancarias optan por el interés de tipo fijo, sin conocer ciertamente que el interés variable debe subir en forma muy excesiva a los efectos de hacerse notar.
Las cuentas bancarias pueden tratarse de Cuentas Corrientes, depósito de ahorros o cuentas de ahorro o depósitos a Plazo Fijo.
Las cuentas corrientes son depósitos corrientes que tienen la propiedad de poder ser utilizados en cualquier momento con el solo requerimiento y voluntad de la persona titular de la cuenta. En otras palabras representan depósitos de los clientes cuyas cantidades son pagaderas a solicitud del interesado, a través de órdenes de pago y cheques, sin ningún aviso previo.
Los depósitos de ahorro o cuentas de ahorro constituyen esos depósitos que se consignan en entidades financieras que cuentan entre sus principales actividades con la captación de fondos. Estos se mantienen a disposición y en poder de la entidad por períodos algo más extensos que los depósitos de cuenta corriente. Los bancos reconocen un beneficio mensual o trimestral en concepto de interés para estos tipos de cuentas bancarias. Dicho interés es anual y capitalizado en forma trimestral generalmente, dependiendo de la entidad bancaria seleccionada o elegida para cada caso.
Los depósitos de ahorros pueden ser en ahorros corrientes o ahorros en plazo fijo.
Los titulares de ahorros corrientes como el caso de la Caja de Ahorros pueden retirar y depositar dinero cuando así lo estimen necesario, pero sólo obtienen intereses los saldos que se mantienen por un determinado período de tiempo. Los intereses se calculan y capitalizan generalmente al final de un período de tiempo, que puede ser mensual, trimestral o anual.
Como principal diferencia entre la cuenta bancaria de ahorro y la corriente es que la primera paga intereses y la segunda no.
En cuanto a los ahorros en plazo fijo los intereses que se abonan por los depósitos quedad a criterio y reglamentación de cada banco. Para la fijación del tipo de interés que se aplicará en éstas cuentas bancarias, se toma como base la tasa LIBOR en primera instancia.
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