Plan de trabajo en las cuentas bancarias
Sabido es que la contabilidad de las cuentas bancarias debe seguir paso a paso todos los cambios que transcurren en la realidad, de tal forma que los datos proporcionados por los movimientos y operaciones contables resulten un fiel reflejo de la situación patrimonial. Pero es conocido que la realidad y la contabilidad de las cuentas bancarias son dos temáticas distintas que es necesario comparar periódicamente, a efectos que esta contabilidad cumpla con su principal requisito: el control patrimonial. Una cosa es lo que realmente existe en las cuentas bancarias y otra muy distinta es lo que debería haber atento a la documentación existente.
La comparación entre las dos áreas es recomendable realizarla en intervalos adecuados, para que los controles sean lo más inmediatos posibles con las operaciones financieras ocurridas. Pero resulta imprescindible que se realice por lo menos una vez en el año y con motivo de los balances generales de las cuentas bancarias. En el correr del año, transcurren en la realidad una serie de movimientos y operaciones comerciales las cuales producen a su vez modificaciones al patrimonio inicial de la cuenta bancaria. Paralelamente las contabilidades partiendo de saldos de cuentas bancarias integrales que reflejaban los patrimonios existentes en ese instante, fue originando variaciones las que respondían a operaciones comerciales realizadas. Se presentan motivos por los cuales las realidades se van transformando y que, por no tener su origen en movimientos de cuentas bancarias comerciales, las contabilidades no las han contemplado. Si intentamos que los inventarios sean un fiel reflejo de las situaciones patrimoniales actuales, será necesario que contenga cifras reales. Si la realidad en alguno de sus valores no coincide con las contabilidades, habrá que justificar en primer término la razón de esa diferencia y luego una vez subsanado las funciones de control, las contabilidades deberán adaptarse a la realidad, en virtud que ésta es irreversible.
En términos generales, los inventarios son la verificación de cada uno de los bienes, derechos y obligaciones que componen los patrimonios de las cuentas bancarias de cualquier comerciante. Es como si fuera una toma fotográfica del negocio o empresa en un instante determinado. Para una cuenta bancaria en particular, mientras en los balances figuran solamente los importes de los saldos, en los inventarios, además de los saldos, se registran detalladamente cada una de las partidas que constituyen dichas cifras. Quizás el inconveniente más importante con respecto a los inventarios es el de los avalúos o valoraciones de cada elemento constitutivo y en especial de las mercaderías. Todos los productos y artículos en existencia se tienen que valorar a su costo, dado que haciéndolo a precios mayores se estaría liquidando las ganancias que recién podrán ser tomadas como tal, en el momento de las ventas. Entre los elementos constitutivos de los patrimonios figuran también los denominados bienes de uso, que son aquellos bienes que los comerciantes y empresarios tienen para lograr cierta estabilidad financiera en sus cuentas bancarias, y su destino será el de utilizarlos como método de producción o de favorecimiento general en todas las gestiones comerciales.
Cuentas Bancarias - Funcionamiento
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